Hoy analizamos un articulo escrito por la Doctora Ana S. Certad en el diario Aldia.cr analizando las fracturas de tibia y perone habituales en el deporte, y sobre todo en el futbol donde los impactos sobre esos huesos son importantes.

En un principio debemos saber que las fracturas son lesiones que están a la orden del día en la vida de un deportista. Se conoce como fractura a la pérdida de la continuidad del hueso o el cartílago y ésta tiene varias formas y clasificaciones; sin embargo nos enfocaremos por áreas e iniciaremos con las fracturas de tibia y peroné.

La Tibia es el hueso más largo de la pierna y el que relacionamos directamente con la “espinilla”. Su parte superior presenta dos carillas de hueso y cartílago que se articulan con elfémur (hueso del muslo) encajando para conformar la rodilla, mientras que su cara inferior forma la prominencia interna del tobillo. La tibia es el único hueso que soporta el peso de la pantorrilla. El peroné se sitúa de forma paralela a la tibia y es más delgado que ésta.

A diferencia de la tibia, el peroné no soporta peso y no forma parte de la articulación de la rodilla.

Normalmente la fractura de estos dos huesos se produce en forma conjunta. En la mayoría de las ocasiones la lesión se presenta en la zona cercana a la rodilla o en la zona próxima al tobillo produciendo un desgarro de los tejidos de la piel por los mismos fragmentos del hueso roto;esto por ser una estructura con poco tejido blando que lo recubra.

La principal causa es debida a un impacto o fuerza directa sobre la zona (golpe o choque); o bien por una torsión lo suficientemente fuerte que recae sobre el hueso partiéndolo. En este caso cualquier tipo de deportista se encuentra ante la posibilidad de sufrir una fractura, sin embargo, para efectos de nuestra sociedad, donde más podemos ver este tipo de fracturas es en el futbolista.

El dolor; la incapacidad para caminar, soportar peso o movilizar el miembro; deformidad de la pierna; inflamación con posible hemorragia interna (si fractura no es con hueso expuesto); desgarro de la piel (en caso de que el hueso sí esté expuesto); y posible pérdida de la sensibilidad de la pierna por afectación de algunos nervios son los principales signos y síntomas que el atleta presenta cuando se encuentra frente a este tipo de lesión.

No debemos alarmarnos si presenciamos un episodio de este tipo. Para una mejor respuesta de la lesión lo indicado es: inmovilizar de inmediato, si hay sangrado o hueso expuesto es recomendado generar presión sobre la zona o realizar un torniquete con algún pedazo de tela a la mano; mantener a la persona estable y tranquila y trasladar pronto a un centro médico cercano si no se ha presentado aún la Unidad de Auxilios al sitio.

Una vez que se haya tratado la lesión ya sea de manera conservadora o quirúrgica su recuperación puede rondar de las 3 a 15 semanas asociado a una terapia de rehabilitación adecuada.

Después de analizar el articulo, creo que debería ser importante el considerar el uso de materiales de ultima generación para la protección de nuestras piernas en la práctica deportiva, debido a que el uso de la fibra de carbono como otros materiales composites reducirán considerablemente el porcentaje de sufrir una rotura de tibia y peroné por impacto. Debemos empezar a darle la importancia que tiene este tipo de protecciones que nos ayudarán a estar más seguros durante nuestra vida deportiva.

Os dejo un enlace a un video de prueba de resistencia de nuestros productos en los que se podrá ver la fuerza que podrá resistir un impacto sobre una espinillera de carbono Blindaxe Sport al mismo tiempo que podremos ver la historia de una rotura de tibia y perone con una posterior recuperación del futbolista con las adaptaciones necesaria en sus espinilleras de fibra de carbono.

El enlace al artículo de la Doctora Ana S. Certad es el siguiente:
http://www.aldia.cr/en-forma/mas/Educacion-fracturas-tibia-perone_0_190181003.html